La tokenización consiste en sustituir datos confidenciales por un equivalente no confidencial, conocido como token. Este token se vincula posteriormente a los datos confidenciales originales mediante un sistema de tokenización que hace prácticamente imposible revertir los tokens sin dicho sistema. Muchos de estos sistemas utilizan números aleatorios para generar tokens seguros. La tokenización se emplea con frecuencia para proteger registros financieros, cuentas bancarias, historiales médicos y muchos otros tipos de información personal identificable (IPI).